El proyecto

“El Camino de las Ardillas” es una idea sorprendentemente nueva, a la vez que  surge de la misma raíz de la Historia, al ser esta ruta la de migración de numerosas especies en la última glaciación.

La propuesta consiste en establecer un corredor ambiental por la “espina dorsal” montañosa de la Península Ibérica (desde Tarifa, al sur de la cordillera Penibética, hasta el Parque Nacional de Cevennes, en Francia) que separa las vertientes Mediterránea, Cantábrica y Atlántica de los ríos ibéricos.

Mediante este corredor no sólo se pretende recuperar parte del importante patrimonio forestal perdido, sino ante todo acabar con la fragmentación de nuestros bosques y así permitir que tanto animales como plantas puedan adaptarse al cambio climático migrando más hacia el norte.

Para ello, se señalizará una extensa red de senderos –aprovechando antiguas vías pecuarias, pistas forestales o simples caminos vecinales-, que permitirán el tránsito de aficionados al senderismo y voluntarios planta-árboles que recuperen su cubierta vegetal.

Esta red de senderos se verá complementada por una detallada guía, cartografía e informes, además de convenios con la Administración y particulares, para la reforestación de parcelas y montes o el reparto de semillas y plantones.

El corredor nace con vocación europeísta, atravesándose en esta primera fase en torno a 400 municipios españoles y cerca de 100 en territorio galo, actuando en las zonas de cabecera de los principales ríos de la Península.

Compartir en:
  • Facebook
  • Twitter
  • Meneame
  • Google Buzz

Deja un comentario